La vida es como un parque de diversiones, las montañas rusas, que representan nuestras idas y vueltas. Los copos de azucar, que son como aquellas personas dulces que se cruzan en nuestro camino, para empalagarnos y acompañarnos siempre. La vuelta al mundo que es aquel momento en el que reflexionamos y pensamos en todo. Las casas del terror que son los exámenes para los que no estudiamos... Cada uno tiene su propio parque de diversiones, su circo, con todos sus personajes y sus locuras. Y cada parque, tiene sus propias cosas, sus características, ésas cosas que nos distinguen y a las que cada uno le da lo suyo, su propia imagen, su propio estilo.