30 octubre 2009

Cuando eso que tanto mal te hace, es lo que necesitas. Cuando necesitas de su ignorancia, de su desinterés. No entendés- una vez más- pero sentís. No con la cabeza, pero con algo mucho más fuerte. Por más de que quieras negarlo, el sentimiento crece. Y cuando sentís que no hay forma de alejarse, y sabés que eso no es mutuo. No hay más que olvidar, y sentir cada vez menos, duele, pero sin lastimarnos, poco a poco, nos alejamos.