25 octubre 2009

Realmente es increíble. Porque a pesar del dolor que esa persona pueda causarnos, por lo único que seguimos es por la felicidad que nos dá. Es como si fueramos ciegos a sus mentiras y a su ignorancia. Somos ciegos a todo aquello que nos pueda alejar. Y es porque sólo vemos lo que queremos, lo que necesitamos. Sufrimos, pero eso nos hace todavía mas fuertes para luchar por eso.
Decimos basta, pero no es más que una gran mentira en un momento de enojo, y lo sabemos. Y cuando sí queremos alejarnos, es el otro el que cede. Y nos morimos por que esa persona hable, o nos mire. Y negamos tanto eso, que el sentimiento es cada vez más grande, y crece. Y eso hace que cuando realmente querramos olvidarnos de esto, sea mucho más dificil. Es por eso, que es más fácil decir adios ahora, un adiós final, el ultimo después de unos tantos. El que corte el silencio, la ignorancia, que simplemente, termine con todo.

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