Vivimos esperando, vivo esperando. Esperamos las cosas que nos hacen ser lo que somos, les tenemos miedo y eso nos hace aún mas vulnerables frente a nuestras realidades. Esperamos siempre algo mejor, espreramos un amor, una esperanza, una mejor vida. Siempre buscamos algo más, pero no estamos dispuestos a aceptar tanto las cosas buenas como malas. Porque lo bueno es lo que esperamos, y el problema es que esas casas buenas a veces no llegan de la menera en que queremos, y no nos damos cuenta de que están ahí, no las vemos. Y por esperar tanto, la vida se nos pasa, sin disfrutarla, sin vivirla.