22 febrero 2010

Carta a un alma perdida 2O.

Literalmente estoy entrando en la desesperación de los últimos días de vacaciones. Todavía no puedo creerlo, que manera de desperdiciar las malditas vacaciones. Volvé, volvé tiempo volvé. Porque así, de repente...se me fué de las manos. Porque así, de repente.. cambio todo, cambié, cambiaron, cambiamos. Porque asi.. crecí, y todavía no encuentro nada a mi alrededor de qué aferrarme. Todo gira y gira, todo avanza, y sin darme cuenta, yo también avanzo...sin querer, avanzo. Sin querer me lleva la corriente, y se vuelve incontrolable.
Que pasa si te digo que me quiero quedar acá? Que no quiero que pase mas el tiempo? Que hago, como disfruto, como gasto el tiempo que pierdo?  Como recupero el que perdí? Ya es tarde. TARDE, como siempre. Se pasó, se fué. Ya está.
Dejame disfrutar del tiempo que queda con completa libertad, sin limites ni ataduras. No quiero tener el recuerdo de lo predido, si no de lo ganado.
Y bueno.. una semana exactamente. Una semana vacía, triste. Una semana en donde se acaban los sueños que tenía por cumplir en este tiempo, y que de hecho, fueron tirados a la basura.
Me despido atentamente hasta... mañana supongo. Que a vos no se te acabe el tiempo tan rapido. Ah! me olvidaba! donde vos estás el tiempo no existe... no me queres llevar allá por UN TIEMPO? jaja un tiempo eterno.