02 febrero 2010

Carta a un alma perdida- O1.

Hola. Como estás? – para no perder la costumbre-
Bueno, hace tiempo no te escribo; hace años, hace una eternidad, y hasta se podría deducir que nunca lo hice.
Si querés te cuento un poco de mí, pero solo un poco.. para no aburrirte- En este momento tengo una gran confusión, y me gustaría poder aclarar varias cosas en mi cabeza. Soy bastante complicada y aunque no lo creas muchas cosas me hacen sufrir y me lastiman. Sentimental, sí tambien. Loca.. bastante. Histérica, como toda mujer, y también tengo mis días. Romántica, soñadora, luchadora y fuerte. Aunque hay muchas cosas que me derrumban, pero tuve que aprender a serlo.
Bueno, este no es mi mejor momento. Sí, aparte de las confusiones que inundan mi cabeza, hay ciertas cosas que me preocupan..
Extrañaba escribir un poco y despejarme, y es por eso que te dedico este tiempo a vos.
Sí ya se, me olvidaba de esa parte. O quizás… quizás no quiero recordarla. Y sí, me “rompieron el corazón” por así decirlo, aunque ya venía roto mucho antes.
Todavía no entiendo como, con todas las cosas que uno pasa, vuelve a caer en las mismas circuntancias. Cuantos errores hay que pasar para aprender de una vez la leccion? Cuantas mentiras más hay que creer para no volver a confiar? Cuantos dolores mas hay que pasar para que el corazón piense antes de sentir?.. que bueno eso, ojalá pudiera pensar antes de sentir. Porque por alguna razón, cuando ya comienzo a sentir mis ojos se cierran, y nunca ven la verdad. Y si la ven.. la disfrazan y la convierten en la más placentera mentira.
Siempre digo que esto no es para mí. Quizas me lastimaron demasiado como para creerme capaz de no sufrir otra vez. O quizas mi confianza no es suficiente como para saber controlarme. Quizas el dolor fue suficiente como para no querer volver a caer.
Si tan sólo hubiera una receta justa para esto; sería todo más facil. Pero el corazón de alguien no tiene recetas ni trucos. Tiene sus vueltas, y para ganarlo.. hay que saber tratarlo, cuidarlo, hay que saber jugar su juego, y hay que saber soportar todo lo que pase en el medio. Es por eso, que estas vueltas me marean y me hacen pensar que no soy indicada para estas cosas.
Bueno, te confié varias cosas.. espero que con el tiempo podamos ser amigos; grandes amigos. Ya que los que tenía se van poco a poco. Esa es otra cosa que me preocupa. Como sin siquiera darme cuenta, quedé sola.
A veces me gustaría pensar que hay algo detrás de todo esto. Que mañana puedo despertar y descubrir que sólo fue un sueño; una pesadilla. Que dormí por un largo tiempo, y que al despertar nada hubiera cambiado desde ese tiempo en que todos éramos felices.
Cuanto extraño esas épocas, y como me arrepiento de no haber sabido valorarlas. No me culpo, pero lo tengo presente.
Me despido hasta… hasta si Dios quiere, mañana. Que tengas unas buenas noches, y un cálido sueño. Gracias por escuchar y no ahogarte con semenjante cantidad de palabras.