05 febrero 2010

Tu sombra es mi aire y tu sonrisa el sol que no puedo apagar. Lamentablemete tarde, una vez más, dos corazones casi en las mismas condiciones de soledad se encontraron al pasar. Tengo que admitir que el mío estaba peor, pero aun sin conocernos, sabías como cuidarlo. Un rojo palpitante vestía nuestra piel después de tan solo mirarnos, y saber imaginar como podíamos acabar. Tarde es una excusa, porque ambos sabíamos verdaderamente lo que es amar. Descuidados como siempre comenzamos a querer olvidar. El amor es algo, que ya no podíamos evitar. Sin dejar rastros de las marcas que dejábamos, aún en lo más profundo de nuestro ser, quisimos separarnos, y dejar a ambos lados el sentimiento y el placer. No fué facil, no lo es. Porque nuestras miradas siguen queriendo encotrarse, haciendo a nuetra piel estremecer. Y a es tarde, dije basta, dando la vuelta y comenzando otra vez.