08 junio 2010

No queda más que el vivo recuerdo del ayer, de lo que pasó alguna vez. Partes de un rompecabezas que quedó sin terminar, que quedó inconcluso y del cual te llevaste las piezas.
Miro atrás y no veo más que mil momentos, mil historias conectadas; hilos que forman parte de la red en la que me quedé atrapada, en la que me pedí hace un tiempo.
Miro atrás y no veo más que recuerdos, que miradas y que luces que dan vueltas y vueltas en mi cabeza. Veo un camino recorrido hasta la mitad, lleno de magia, de dolores, pero aún así... incompleto.
Palabras sueltas, pocas, pero con sentido. Cosas que quedaron en un rincón, solas y abandonadas; que esperan ser sacadas a la luz por tan solo un segundo. Sueños rotos, esperanzas y promesas hechas trizas.
Voces que se siguen escuchando, canciones que siguen siendo importantes, momentos únicos que dejamos colgados de una nube en el cielo. Todo forma parte de un recuerdo, de un cuento sin final.