29 octubre 2010

Carta a un alma perdida 29.

Hace mucho no te escribo, abandoné un poco todo esto y me olvidé de lo bien que me hacía.
Anoche soñé con vos, y que bien me sentí. Sentía que al fin tenía paz y estaba completa, pero aún en el sueño no estabas con migo. Te estaba buscando, y vos parecías no conocerme. Me llenaste completamente con esos ojos, y tu sonrisa.. tu sonrisa capas de hacerme feliz.
Me levanté tan llena, te sentí muy cerca y creí que era señal de algo bueno. Hace tiempo no aparecías por acá... pero aún así, seguís con migo.
Siempre hay complicaciones por acá y lo sabés, por el horizonte está saliendo el sol, pero creo que en algún punto de este mundo en el que vivo se acerca una tormenta, siempre está.
Me llueve aunque esté escondida en el lugar más seguro, y nunca se como hacer para que pare. Será por eso que necesito tu ayuda? Como me haces falta.. como me hiciste falta este ultimo tiempo. No encontraba las palabras justas en ninguna boca, y sabía que las que necesitaba estaban en la tuya, lejos.. con vos.
Seguí la intuición, ademas que aparecieras en mi sueño debía tener algun significado, asi que me la jugué.
Si tome el camino equivocado, espero aprender del error. Y si no, espero ser feliz.
Me hace muy bien hablarte, aunque me haría mejor recibir alguna respuesta. Se que si la busco en mí, la voy a encontrar. Te amo con toda la fuerza del mundo, te extraño mas que a nada.