Te vi conociendo a la muerte, torturando a tu cuerpo, llenándote de dosis y curas que no hacen mas que lastimar. Ví las estrellas que dejaste, y en una de ellas te vi volver a vivir.
Vi crecer, vi llorar, vi volver a sentir.
Conocí el peor dolor y aún asi intento ser feliz.
Cuantas experiencias hacen falta, cuantos errores, cuantas caidas y heridas por curar. Sumo, resto; y la cuenta no deja de contar.

