Tan inquietante, tan atado a tu locura, a tu forma de ver las cosas que a veces parece tan diferente a la mía. Tan lleno de convicciones y puras mentiras.
Convertiste dudas en certezas cuando viste que me iba, que habías soltado toda cuerda que nos unía. Convertiste suposiciones en hechos, discimuladamente buscando la manera en que no duela tanto, que no suene tan mal.
Buscaste el timón de un barco hundido, y quisiste hacerlo salir a flote de nuevo...
Y mientras yo miraba... buscaba el motivo y razón para darte de nuevo un pedacito de esa confianza que hiciste pedasos. Buscaba aire para no derramar lágrimas. Te busqué a vos... y me encontré con que no sé quien sos.

