Aprendí a ser una sobreviviente, a construir refugios donde no había más que escombros. Aprendí a crear paredes que me protegieran de cualquier ataque, aún cuando los provocaba yo misma.
Me encerré en compuertas que contenían sólo recuerdos. Busqué un lugar donde pudiera ser libre e imagine utopías inimaginables. Me encontre vacia e intente volver a empezar. Me encontré sola e intenté volver a cambiar. Me lastime, caí y me volví a levantar... y al final descubrí que los refugios siempre están construidos para cuando necesitas volver. Descubrí que hay gente que es un refugio, que las piedras del camino sirven para construir puertas y que el tiempo siempre termina siendo la mejor cura.

