o si fuera tan solo una frase en el teclado de la computadora. Uno escucha, pero no presta atención, mira, pero no ve. Se iluciona, pero no siente. Camina, y corre para encontrar lo que quiere, pero no lo logra, o tal vez sí -algunas veces-. Habla, grita y pide ayuda, pero unos muy pocos realmente la dan, los demás observan- sin hacer nada- y quieren llevarse el crédito. Uno se preocupa, se enoja, mientras los demás, siguen mirando.El que intenta hacer las cosas bien - como uno- el que se cansa de intentarlo y repetirlo hasta lograrlo, el que sueña pero no crea falsas esperanzas, el que espera más allá de las ancias. El que prefiere la verdad -porque se la ocultaron varias veces-. Que necesita de otros, pero no lo dice, el que llora en silencio y ríe en público. El que sufre por lo falso, el que se cansa de lo mismo. Ése es el que corrige sus errores por más de cometerlos millones de veces, los demás no sólo no los corrigen, sino que nisiquiera, lo intentan.

