Pero es un juego ambicioso, que se alimenta con mis actos- los que repito
varias veces- y se hace cada vez más fuerte, y dificil. A pesar de que mis errores no son los mismos, los de los demás tampoco, y el tiempo es algo que no se puede esquivar, como el sentir, o imaginar, lo que tampoco juega a favor.Porque si mi corazón y mi imaginación fueran de la mano, el juego hubiera cambiado varias veces- tanto como las personas que lo juegan- y sería más facil. Sin complicaciones, y con muchas más libertades. Pero lamentablemente- aunque no tan lamentable aveces- la razón, la conciencia forma parte, lo que no te deja actuar por impulso, por que con sólo sentir no basta.
Y aún así, cuando pensamos, aún así todavía fallamos, y nos damos cuenta de lo falso, de las mentiras, de lo que en un tiempo era una fantasía y ahora se rompió en mil pedasos. Y cada parte lastima, hiere, y nos marca, deja sus huellas como cada uno de los juegos que jugamos, y de los jugadores, y de los cuales también sacamos cosas buenas, y malas. Esas que nos alimentan, las que nos hacen crecer, por la que nos jugamos todo, y que al final, no valían nada. Ese juego, el más dificil de todos. En el que ganamos o perdemos, juntos o separados, ese juego, es el Amor.

