Carta a un alma perdida 1O.
No me preguntes porqué me causa esas ganas de llorar cuando se va. Ni tampoco porqué su nombre retumba tanto en mi cabeza. No quiero saber la respuesta, porque de hecho.. ya la sé-
Es inevitable hacerlo; pero hay que dejarlo. Como a tantas cosas en esta vida.- Sí, creelo. Que increíble no? OTRA VEZ. Maldita sean las veces que esto pasa, y pasa y pasa, y vuelve a pasar. Todavía vive en mí la misma escencia por la que todas estas historias tienen el mismo cuento y el mismo final. Esa escencia perdura, y espero que se acabe dentro de poco.
Voy a ponerle candado al corazón, para que nadie pueda llegar hasta ahí. Porque hasta ahora, se ve que el camino es muy facil, que es un simple recorrido. Lo que no es para nada simple es la vuelta, para poder alejarlos de ahí. Parce que hay un imán por lo que todo lo que llega, se queda, y generalmente.. por un tiempo no debido.

